¿Te imaginas un animal que parece una mezcla entre jirafa y cebra? ¡Existe! Se llama okapi y es uno de los animales más misteriosos del planeta. El okapi era un misterio total para los científicos occidentales hasta 1890. Fue como descubrir un unicornio, excepto que este animal existía de verdad. Vive escondido en las selvas de África, específicamente en la República Democrática del Congo, y es tan tímido que los científicos tienen que estudiar sus huellas y excrementos porque casi nunca lo ven.
Tiene algunas características muy curiosas: su lengua es tan larga que puede lamerse sus propias orejas, y tiene un pelaje único de color rojizo con rayas en las patas que parecen de cebra. Es pariente cercano de la jirafa, pero a diferencia de ella, tiene el cuello corto. Los científicos dicen que se parece mucho a los antepasados de las jirafas que vivieron hace millones de años, ¡como si fuera una ventana al pasado!
Los okapis son expertos comedores de plantas: pueden comer más de 100 tipos diferentes de hojas y plantas. Lo más sorprendente es que algunas de estas plantas son venenosas para otros animales, ¡pero para ellos son como una deliciosa ensalada! También les encantan los hongos, los helechos y las frutas.
Desafortunadamente, el okapi está en peligro de extinción. Los investigadores creen que quedan entre 10,000 y 20,000 okapis en la naturaleza, pero es difícil contarlos porque viven en lugares muy difíciles de explorar. Las mamás okapi solo tienen una cría cada vez, después de esperar más de un año (¡445 días!), y los bebés okapi son muy especiales porque pueden hacer diferentes sonidos para llamar a sus madres, aunque cuando crecen prefieren mantenerse en silencio. (National Geographic | Wikipedia)
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