Imagina un animalito capaz de hacer algo asombroso: si pierde una parte de su cuerpo, ¡simplemente la vuelve a crear! Ese animal existe y se llama planaria. Es un tipo de gusano plano, muy pequeño (mide solo un par de centímetros), que vive en lugares húmedos y acuáticos. Los científicos están fascinados con él porque guarda secretos increíbles sobre cómo funciona la vida y la regeneración.
Lo más sorprendente de la planaria es su capacidad para repararse a sí misma. Si una planaria se parte en dos, ¡cada trozo puede convertirse en un gusano completo y nuevo! Esto ocurre gracias a unas células muy especiales llamadas neoblastos, que actúan como constructoras expertas, sabiendo exactamente qué parte del cuerpo falta y cómo reconstruirla. Además, ¡tiene la boca en mitad de su barriga en lugar de en la cabeza! Y aunque no tiene pulmones puede respirar absorbiendo oxígeno directamente a través de su piel.
Estudiar a la planaria es muy importante porque nos ayuda a entender cómo algunos seres vivos pueden reparar daños en su cuerpo de forma tan eficiente. Los científicos investigan cómo lo hacen estas células «constructoras» y por qué las planarias no parecen envejecer como otros animales. Quizás, en el futuro, este pequeño gusano nos enseñe trucos para curar heridas o enfermedades. ¿No es increíble todo lo que podemos aprender de un animal tan pequeño? (El Confidencial)
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