Hace millones de años, los océanos estaban poblados por criaturas fascinantes llamadas belemnites. Estos animales eran parientes de los calamares, pero tenían una diferencia muy importante: poseían un esqueleto interno sólido y brazos equipados con fuertes ganchos para atrapar a sus presas. Vivieron desde el periodo Triásico hasta el Cretácico, nadando tanto en aguas profundas como en fondos marinos tranquilos, llegando algunos a medir hasta 70 centímetros de largo.
Cuando estos animales morían y caían al fondo del mar, quedaban cubiertos por capas de barro y sedimentos. Con el paso del tiempo, el mar desapareció y el terreno se volvió ácido. En ese momento, un gel de sílice se filtró en las grietas del suelo y envolvió los restos de los belemnites. A lo largo de más de 100 millones de años, ese gel se endureció y transformó los huesos del animal en un ópalo multicolor, una piedra preciosa que brilla con colores increíbles.
Hoy en día, estas joyas naturales se encuentran casi exclusivamente en la zona de Coober Pedy, en el sur de Australia. Algunos ejemplares son tan valiosos y perfectos que se exhiben en museos, como el famoso «Virgin Rainbow«. Este descubrimiento nos enseña que la naturaleza es la mejor artista, capaz de convertir la historia de la vida antigua en algo brillante y eterno. ¿No sería increíble encontrar una joya así que guarde el secreto de un animal prehistórico? (Opalgalaxy | Opalauctions)


Deja una respuesta